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Archive for the ‘Reportajes’ Category

Varios  jóvenes simanquinos llevan a cabo, en la actualidad, sus estudios o su carrera profesional en otras ciudades de España. Una situación que ha aumentado por la crisis económica que se vive en el país. Andrés, Andrea, Santiago, José María y Jesús Enrique son cinco jóvenes de Simancas que no pasan de los 35 años y que están desarrollando su futuro fuera de Simancas. En Madrid, los cuatro primeros, y Jesús en Galicia.

AndrésAndrés Gutiérrez, tenía claro desde siempre que iba a estudiar fuera de Valladolid, ya que “desde bien pequeño siempre comenté en casa que me iría a estudiar la Universidad fuera de Valladolid. En un principio tenía la idea de ir a Vigo pero en el 2003 empecé una relación con una chica de Madrid y cambió mis planes iniciales”. Y ya lleva 8 años viviendo de forma continua en Madrid, “desde el 2003 empecé a venir a Madrid al menos una vez cada dos meses. En el verano de 2006 busqué una habitación ya que en septiembre empezaba la Universidad y desde ese día hasta ahora ya va a hacer 8 años”.

Ahora trabaja en Madrid, “actualmente trabajo en una tienda de una multinacional en el departamento de almacén. Mis funciones son las de controlar el stock de dicha tienda y entregar el producto solicitado al cliente final”, comenta Andrés.

Destaca que “lo que más me gusta de Madrid son todos los servicios disponibles que hay prácticamente las 24 horas del día, todos los días de la semana. En especial el transporte público porque prácticamente puedes desarrollar tu vida sin utilizar el coche propio. Yo he estado 6 años sin el carnet de conducir y no lo he echado en falta. Y lo que menos y a lo que no acabo de adaptarme es el verano. Es un calor que no da tregua ni por la noche y llega a volverte loco. Yo me acuerdo en Simancas que por mucho calor que hiciera llegaba la noche y sólo con abrir la ventana refrescabas la casa. Aquí es casi peor abrirla”.

Una situación que no cambiará, al menos en breve, “nunca digas nunca pero creo que mi futuro está aquí. Tanto mi chica como yo tenemos trabajo fijo en Madrid y según como está el panorama no está como para rechazar algo así. En un futuro más lejano, no sé, quien sabe”.

De Simancas, Gutiérrez echa de menos varias cosas, “echo de menos a mi familia (tenía que decirlo porque si no lo digo me matan). No, en serio, echo de menos despertarme por la mañana y tomar el café con las vistas del Archivo desde mi casa. Poder dar un paseo entre tanta historia que impregnan las calles de Simancas y poder sentarme en la plaza con una bolsa de pipas de la Germana mientras los chavales juegan al fútbol o a bote como hacía yo cuando era pequeño”.

Aunque al pueblo viaja siempre que le es posible “intento ir siempre que puedo. Trabajo los fines de semana y mi descanso es rotatorio por lo que tengo que compaginar mis fechas con las de mi pareja y coincidir en horarios. Donde nunca fallo por ahora es en Nochebuena donde me reúno con toda mi familia alrededor de la mesa para disfrutar todos los años de sus chistes, sus cánticos y de un buen vino”, destaca Andrés.

Andrea VegaAndrea Vega también ha elegido la capital para, en su caso, estudiar. “Empecé la carrera en Burgos, pero siempre había querido estudiar en Madrid. Mi carrera, Comunicación Audiovisual, por suerte o por desgracia, tiene muchísimas más salidas en ciudades grandes como Madrid o Barcelona por lo que estar allí estudiando era lo mejor que podía hacer para mi futuro”.

En Madrid concretamente lleva desde 2011, “estoy estudiando Comunicación Audiovisual en la Universidad Complutense y termino este año así que espero poder decirte dentro de poco que trabajo allí…”

Para Andrea las opciones culturales son un peso importante a la hora de decantarse por Madrid, “lo que más me gusta es que nunca se acaban las opciones, puedes hacer prácticamente lo que quieras y cuando quieras. La oferta en ocio y cultura es enorme. Puedo ir a conciertos de grupos que jamás pasarían por Valladolid, hay cientos de tiendas que aquí no hay; de jóvenes diseñadores, de marcas internacionales, de artículos que aquí jamás funcionarían, etc. Otra cosa que me gusta es que la gente es mucho más abierta de mente que en cualquier ciudad pequeña. Además creo que Madrid es fuente de inspiración, vivir allí aporta una serie de experiencias que pueden servir para desarrollar la creatividad de muchas personas y en muchas formas diferentes. Abre muchas puertas. En Madrid todo es más”. Aunque también tiene inconvenientes, Andrea comenta alguno, “lo que menos me gusta tal vez sea el ruido constante del tráfico, las ambulancias, policía, etc. Vivo en el centro y a veces eso es lo que más me cansa de Madrid, pero también es la gracia de una ciudad grande. Por otra parte lo abarrotada que se pone la ciudad los fines de semana, cuando la gente viene a visitarla”.

Andrea no descarta la posibilidad de volver al pueblo en un futuro, “pese a todo lo bueno que tiene Madrid, la paz y tranquilidad que se respira en Simancas en Madrid no la hay (si vives en la ciudad, claro). Me encantaría poder encontrar un trabajo relacionado con mi carrera en Valladolid para poder vivir en Simancas, pero sinceramente creo que es complicado”. Echo de menos mi casa, desde luego. El silencio del pueblo, el no tener ese ruido constante y el poder ir a dar un paseo y que el campo esté a 10 minutos y no a media hora en coche”, comenta Vega.

Aunque visita con asiduidad Simancas, “Afortunadamente sí viajo bastante a Simancas. De momento, como sólo estoy estudiando allí, tengo más tiempo para volver a Simancas y pasar unos días. Además, con la Casa de Huéspedes que regento tengo que estar frecuentemente entre Madrid y Simancas”.

SantiagoSantiago Hernández ha vivido en la urbanización de Simancas, Entrepinos, aproximadamente durante 12 años, concretamente entre los años 1992 y 2004 y se ha trasladado a Madrid hace unos siete meses por trabajo. “Ahora mismo trabajo en Torrejón de Ardoz (Madrid) como Ingeniero Técnico Informático”.

Santiago recalca que “lo que más me gusta de vivir en Madrid es la diversidad de culturas que hay y todo lo que ofrece la ciudad en cuanto a ocio y oportunidades de trabajo y lo que menos me gusta es el tiempo que se pierde en el transporte para ir de un sitio a otro de Madrid y a veces las aglomeraciones de gente”.

Una situación laboral lejos de casa que en un principio no se plantea cambiar, aunque comenta que “si encontrase trabajo en Simancas podría plantearme volver”.

De Simancas echa de menos varias cosas, “la gente que conocí allí y las experiencia que tuve, pasé casi toda mi infancia en Simancas, tengo muy buenos recuerdos del colegio al que iba, Los Zumacales, de los compañeros, amigos y profesores, me entra mucha nostalgia cuando vuelvo por allí”.

Suele volver a Simancas todos los veranos, “en verano voy bastante, el resto del año no suelo ir”, afirma Hernández.

José MaríaJosé María Rodríguez lleva más de dos años y medio viviendo en la capital de España, por motivos laborales. “Decidí marcharme a Madrid por motivos laborales. Lamentablemente , en una ciudad como Valladolid , las oportunidades de crecer profesionalmente , y más en estos momentos, cada vez son menores. En Madrid, a pesar de la crisis, las posibilidades de desarrollarse profesionalmente son algo mayores, por lo que, existían dos opciones; quedarse en casa sin un futuro claro, o por otro lado, salir y ver que había ahí fuera”. “La verdad es que nunca pensé llegar hasta aquí , y ahora, no entendería volver”, señala.

Concretamente desarrolla su trabajo “en el sector de la hostelería y el turismo, que es para aquello que me formé. En la actualidad trabajo en un hostal en Madrid donde recibiremos diferentes tipos de clientes y de numerosas  nacionalidad. Además recientemente se ha ampliado el negocio con la puesta en marcha del alquiler de varios apartamentos turísticos por días ubicados en pleno centro de Madrid”.

Para Rodríguez lo que más le gusta de Madrid es que “es una ciudad viva. Con una amplia oferta cultural y de ocio en la que puede surgir cualquier plan a cualquier hora, independientemente de que sea lunes o domingo”. En el lado contrario, se encuentra el tráfico, “haber llegado a estar casi dos horas buscando aparcamiento o parado en un atasco, es lo que menos me gusta de Madrid”, destaca José María.

Al principio le costó el cambio, aunque ahora no se plantea volver a vivir en el pueblo, “en su momento no fue nada fácil, me costó adaptarme , y ahora no se me pasa por la cabeza la idea de volver”. Aunque echa varias cosas de menos, sobre todo “la familia. Pero además de eso, la cantidad de pequeñas cosas que pierdes al vivir en una ciudad tan grande”, afirma.

Rodríguez se acerca habitualmente a Simancas, “no dejo pasar más de tres o cuatro semanas . En cuanto tengo  días libres aprovecho para salir. Volver a Simancas siempre es reconfortante. No hay nada como tomar distancia para ver las cosas desde otro punto de vista. Tengo la suerte de poder decir que soy simanquino con orgullo a todo aquel que te pregunta  “¿y tu?, ¿de dónde eres ?” Porque Madrid lo formamos, en gran parte, los que llegamos o llegaron en su día de otros lugares. Es fácil sentirse integrado y a la vez orgulloso del lugar del que provienes”.

ChuchiJesús Enrique Cuadrado, conocido como Chuchi, se fue a La Guardia (Pontevedra), por motivos personales, ya que su novia es de allí, al principio durante un periodo de prueba y hace un mes de forma definitiva. Aunque, como es músico, viaja constantemente. “Digamos que mi casa es como mi lugar de ensayo personal, mi oficina pero también mi lugar para desconectar”, ya que doy conciertos donde contraten mis proyectos. Por ejemplo, uno de mis últimos conciertos lo tuve en Alcobendas (Madrid)”.

A Jesús le gusta su nuevo lugar de residencia porque “aquí tengo viejos y grandes amigos y ahora los tengo más cerca y bueno, el echo de tener el mar y la montaña juntos y a un paso ayuda”. Y lo que no le gusta, “por poner una pega, pues la excesiva humedad en invierno se te mete hasta en los huesos”.

Una decisión que no piensa modificar, al menos de momento, ya que “pienso quedarme, no sé que me deparará el futuro, pero incluso viviendo aquí he podido ver que puedo trabajar con compañer@s que viven en otras partes de España sin problemas así que el tiempo lo dirá”.

A pesar del cambio, echa de menos el pueblo, “porque me encanta, también echo de menos a mi familia y a mis amigos de allí y además los alrededores y pueblos cercanos también me encantan”.

Aunque por su trabajo no puede ir a Simancas tanto como quisiera, siempre que está cerca aprovecha, “debido a mi trabajo y a que mucha gente con la que lo realizo son de por aquí o viven relativamente cerca de Simancas, suelo estar por aquí mínimo dos veces al mes, aunque yo tenga que viajar por ejemplo a Burgos, paso por Simancas y veo un poco a mi familia. Lo uso de lugar de paso”.

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En estos tiempos de crisis el empleo es uno de los factores más perjudicados a nivel estatal, sobre todo en los jóvenes y más aún en las mujeres. Una situación que puede cambiar con ilusión, buenas ideas, trabajo y fuerza de voluntad. Características que reúnen, sin lugar a dudas, las cinco jóvenes simanquinas, o que han desarrollado su trabajo en Simancas, que a continuación conoceremos. Sara, Ana Belén, Andrea, Tere e Inés son un ejemplo a seguir y cada una centrada en su materia, muy diferente entre sí.

Sara DomínguezSara Domínguez, es la emprendedora que lleva más tiempo encargada de su negocio, concretamente lleva 6 años trabajando en su peluquería en Simancas. Siempre le ha gustado este mundillo, estudió para ello, se le presentó la oportunidad de abrir un negocio, y así, el 4 de octubre de 2007 cumplió su sueño.

“Se me presentó la oportunidad antes de lo que yo esperaba y me pregunté ¿por qué no?, pensé en arriesgarme y aquí sigo”, afirma melancólica recordando sus inicios. Un negocio en el que “es difícil mantenerse y en el que hay temporadas mejores y peores, pero no me puedo quejar”, comenta, y que por la crisis también se ha visto afectado, “la gente se teñía cada mes y ahora lo hace cada dos meses y cosas así”, cuenta Sara.

Un negocio que abrió con la ayuda de una gestoría para rellenar los documentos necesarios, con la ayuda de su padre que conoce bien el mundo de los negocios y con una ayuda económica de la Diputación que recibió un poco más tarde de abrir el local.

A Sara le entusiasma su trabajo, “lo que más me gusta de mi trabajo es la peluquería en general, lo que menos, la impuntualidad de los clientes”, aunque reconoce que ser autónomo es difícil por que “no sabes si vas a tener un sueldo fijo para ti cada mes y porque es costoso sacar el dinero suficiente para todos los gastos del negocio”.

En cuanto a los gustos de los simanquinos a la hora de cortarse el pelo afirma que “somos todos, o la mayoría muy clásicos, nos da mucho miedo cambiar por si nos queda mal, (risas), pero a mí me gusta que se arriesgue”.

De sus servicios y productos cabe destacar “los peinados, mechas, tintes, cortes de pelo, permanentes y tratamientos (hidratante, anticaída…), a precios muy económicos. Por ejemplo: un pelo corto: tinte, corte y peinado 20 €, corte de chico: 9 €, mechas media melena: 29 € y permanente pelo corto: 31 €. Y como novedad, este año 2014 voy a empezar a hacer alguna oferta para que la gente se anime a venir más a la peluquería”.

Además Sara realiza artesanía como hobby; “siempre me han gustado las manualidades y cuando tengo ratos libres me entretengo y lo expongo en la peluquería para venderlo. Mis especialidades son sobre todo las fofuchas, pero poco a poco voy aprendiendo a usar más materiales, como ganchillo, fimo, lana y en general todo lo que vea y me guste”.

Peluquería Sara. C/Olmas, 4, Simancas (Valladolid). Teléfono: 983 59 05 32. Horario: De martes a viernes: Mañanas de 10:00 a 14:00 horas y tardes de 16:30 a 19:30 horas. Sábados: mañanas de 10:00 a 14:00 horas.

Ana Belén en mostradorUna experiencia muy diferente es la de Ana Belén Gómez, que abrió su negocio el pasado 22 de noviembre en Valladolid y es una emprendedora reciente. Ha abierto una tienda dedicada a niños entre 0 y 3 años, especializada en la creación de canastillas creativas.

Un sueño que nació a raíz de “quedarme embarazada y después de estar 8 años trabajando en otro sector, tenía ganas de hacer otro tipo de cosas, era una necesidad que tenía mucho que ver con la capacidad de desarrollarme a nivel personal y trasmitir emociones a los demás a través de la creatividad”, afirma Ana Belén.

“También me ayudó bastante para que la idea surgiera, el haber hecho mientras estaba embarazada un curso de diputación de monitor de ocio y tiempo libre, que retomé y terminé una vez que nació mi hijo, que sin duda ha sido fuente de inspiración en todo momento. Después empecé a buscar trabajo y sin duda llegó la otra fuente de inspiración, ya que antes de abrir el negocio estuve trabajando en una tienda de niños de 0-12 años. A partir de ahí todo lo demás fue llegando a través de investigar, ver un poco que diferencia puedes ofrecer, y sobre todo hacer algo que me gusta”, relata.

Un negocio que en estos tiempos de crisis puede resultar arriesgado. Pero Ana Belén confía en su proyecto y resalta que “creo que he buscado una forma diferente de enfocar el negocio, creo en poder ir creciendo poco a poco porque está pensado precisamente para estos tiempos de crisis. Las canastilla las creamos con productos necesarios en la crianza, como pañales, bodis… todo muy útil y básico”.

Un espacio que se llama Nanita Bebé por “una nana que le canto a mi hijo para que se duerma. El primer día que la escuche me transmitió tanto que cada vez que la oigo o la canto me produce una mezcla de sentimientos y emociones. Creo que es por todo aquello que significa la maternidad y es lo que he intentado transmitir en el concepto de la tienda y a través del logo”, comenta Gómez.

Ana Belén, en este momento y tras la reciente apertura de la tienda, está trabajando para ampliar la línea de negocio con nuevos servicios “como son las listas de nacimiento y decoración de fiestas baby shower o té de bienvenida en los que se suelen incluir estas listas para que amigos y familiares regalen a los futuros padres aquello que realmente necesitan. En la tienda se pueden encontrar desde productos básicos de puericultura, juguetes, ropa de primera puesta, sacos y bolsos y nuestra especialidad en canastillas creativas, que es un regalo muy práctico pero al que damos un diseño muy original” explica.

Actualmente, para los clientes que realicen compras superiores a 20 € les regalan en la tienda una sesión fotográfica y copia 15*20 a cargo de ÑFOTOGRAFOS. Además de productos de hasta un 50% de descuento en el periodo de rebajas.

Las ayudas para mí, comenta Gómez, “son insuficientes y se debería trabajar más en este sentido para que llegasen más ayudas a gente que apuesta por la creación de empleo y hace algo, por lo menos, por intentar cambiar la situación actual. En mi caso sólo he podido beneficiarme del descuento en el pago de mi recibo de autónomo. Y para llevar a cabo los trámites necesarios me asesoraron en la Cámara de Comercio de Valladolid para darme de alta y demás requisitos. Y en la Agencia de Desarrollo Económico (ADE) me ayudaron mucho a redefinir el proyecto y encontrar la financiación”.

Para finalizar aconseja que lo primero que tiene que hacer una persona para abrir su negocio es “desarrollar su plan de negocio, después debe pedir ayuda profesional para asesorarse de trámites legales, como yo lo hice en la cámara de comercio y la Ade, que me ayudaron bastante con ese tema, y sobre todo, que sea algo que le guste y aunque estemos en tiempos difíciles sea algo que realmente pueda funcionar, aunque luego tiene que acompañar la suerte”.

Nanita Bebé. C/ López Gómez, 7 Valladolid. Teléfono: 983 15 12 12. Correo electrónico: nanitabebe@nanitabebe.com Facebook: https://www.facebook.com/pages/nanita-bebe/238312429666600?fref=ts  Horario: De lunes a viernes: Mañanas de 10:15 a 13:45 horas y tardes de 17:15 a 20:15 horas y los sábados por las mañanas de 10:30 a 14:00 horas.

Andrea en un marketAndrea Vega es una joven estudiante de Comunicación Audiovisual, amante de la imagen, la moda y la música, que compatibiliza sus estudios con varios proyectos que lleva a cabo, algunos a nivel empresarial y otros por hobby.

El primero que sacó a la luz, en 2008, fue la Casa de Huéspedes Arrabal, ubicada en Simancas. “Mi abuela siempre había tenido pensión cuando era más joven y yo siempre lo había escuchado en mi casa, contaba historias sobre la gente que había venido, de dónde venían, etc.,. Entonces se me ocurrió la idea de volver a darle vida. La casa de mis abuelos tenía en la segunda planta 4 habitaciones y un baño que nadie usaba y pensé que podría ser el momento perfecto de aprovechar ese espacio cerrado para convertirlo en Casa de Huéspedes. Arreglamos toda la zona y lo adecuamos a las necesidades que requería abrir un negocio de este tipo y comencé a hacer todos los papeles para poder abrirlo. La verdad es que se pierde bastante tiempo en el tema burocrático, creo que es algo que debería agilizarse más si lo que se quiere es que realmente haya jóvenes emprendedores, y con paciencia conseguí abrir lo que hoy ya es la Casa de Huéspedes Arrabal”, comenta Andrea.

Otro de sus proyectos, esta vez por hobby, se conoce como Anttique-Code y lo comenzó hace dos años. Nació porque “al llegar a Madrid, donde estudio, encontré un montón de tiendas de ropa vintage que me encantaban y que en Valladolid era imposible encontrar una. La moda es algo que me ha gustado siempre y pensé que podía crear un pequeño market online donde vender este tipo de moda a personas de otras provincias en las que estas tiendas no existen o son excesivamente caras. El público al que va dirigido no está cerrado en una edad o en unos gustos concretos. Al ser prendas muy diferentes entre ellas, pueden gustar a una chica de 18 como a una señora de 59”, afirma Andrea.

Y con un resultado muy favorable, “la verdad es que estoy muy contenta porque son muchísimas las personas de lugares de toda España que compran en mi market y que han hecho que Anttique-Code sea ya una pequeña realidad. Se vende sólo mediante la página de Facebook, de momento no tengo una página web oficial como tal, pero es cuestión de tiempo. Actualmente las redes sociales creo que son el motor de cualquier tipo de negocio online si se gestiona bien. Aunque, tengo que destacar, que de vez en cuando realizo una pop-up –mercadillo físico de toda la vida-, que solo dura unas horas y en el que puede encontrarse toda la ropa del Market a precios muy bajos y siempre en algún sitio peculiar o que ofrezca algo diferente”, aclara.

Su último proyecto, también como hobby, tiene como protagonista a la música y las nuevas tecnologías, ya que creó junto a su novio Marco, la página web www.sonidacollective.com. Una web donde “hacemos una búsqueda internacional de grupos emergentes –normalmente jóvenes, por cuestión lógica- e investigamos su música, sus proyectos, etc. Finalmente cuando tienen algún trabajo ya publicado – single, EP o LP- hacemos una reseña sobre ellos”.

Y de esta web nació la idea de hacer el Sónida Festival. “Uno de los grupos sobre el que habíamos hablado en la web nos pidió ayuda para poder realizar un par de conciertos en España. Ellos son The Cads y son de Inglaterra. Pensamos en la manera de poder ayudarles y teniendo en cuenta que traer un grupo emergente tan desconocido aún en España iba a ser un riesgo muy grande, decidimos hacer un pequeño festival con grupos nacionales para que el público que asistiese a ver a los nacionales aprovechase para conocer a este grupo inglés. Hicimos dos días seguidos, Madrid y Barcelona, y la verdad es que el resultado fue más que satisfactorio tanto para las bandas como para nosotros”, explica Vega.

A pesar de las dificultades de financiación, “estamos muy contentos con el resultado, porque lo hacemos sin ánimo de lucro, realmente por verdadero amor al arte, pero para mejorar y ofrecer más calidad y mejores servicios sería totalmente necesaria esa ayuda externa de una administración, institución o patrocinio privado. Lo hemos buscado en las dos ediciones que llevamos, pero no lo hemos conseguido”, resalta.

Para Andrea “En este país los grupos nóveles lo tienen bastante complicado. En España se apuesta poco por la innovación en todos los ámbitos y cada vez menos. Además, desde el 1 de septiembre de 2012, el gobierno de España decidió que la música, el cine y el teatro no pertenecían al ámbito cultural sino al mero entretenimiento y como consecuencia de ello subió el IVA del 8% al 21% en espectáculos relacionados con estas artes. Con un 8% de IVA en estos momentos de crisis ya era complicado sacar este tipo de espectáculos –en mi caso conciertos– adelante debido al paro y a los pocos ingresos, lo que hace que la población invierta menos en ocio. Ahora con un 21% de IVA se hace imposible”, apostilla.

Por si esto fuera poco, Andrea Vega también colabora desinteresadamente con Iamhere Magazine haciendo la sección fotográfica de Street Style (fotografías que reflejan cómo viste la gente en la calle) y ocasionalmente con Notedetengas Magazine como redactora de noticias musicales, todo un ejemplo a seguir a la hora de luchar por lo que le gusta y dedicarse a varios proyectos a la vez.

Casa de Huéspedes Arrabal. C/Arrabal, 9 Simancas (Valladolid). Teléfonos: 983 59 02 34 y 645 357 956. Página web: www.casadehuespedesarrabal.com  Facebook: https://www.facebook.com/casadehuespedesarrabal

Anttique-Code. Facebook: https://www.facebook.com/AnttiqueCode Twitter: @anttiquecode

Sónida Collective. Página web: www.sonidacollective.com Facebook: https://www.facebook.com/SonidaCollective Twitter: @sonidacollectiv

TTere Torresere Torres es otro ejemplo de mujer emprendedora. Abrió su tienda de frutería-alimentación el pasado 11 de noviembre en la Plaza Mayor de Simancas. Un proyecto que desarrolla junto a su marido José y que decidieron ubicar en esta localidad porque “pensábamos que era un negocio que funcionaría bien aquí”.

Emplazados en uno de los lugares más concurridos de Simancas piensan que “la localización puede ser una ventaja a la hora de vender, aunque la gente se mueve por todo el pueblo y nunca se sabe”.

Una apertura que han hecho de momento sin ninguna ayuda económica, “aunque estamos apuntados al programa emprendedores de la Diputación de Valladolid” y “un poco arriesgada en esta épocas de crisis, aunque quien no arriesga no sabe cómo le va a ir”

Un negocio donde en los dos meses que llevan abiertos “vamos tirando, según están las cosas no nos podemos quejar. Antes teníamos una frutería en Valladolid y por desacuerdos con el precio del alquiler, que nos le querían subir, tuvimos que dejarlo”.

Venden sobre todo “fruta y verdura, aunque también un poco de todo, (conservas, dulces, embutido, legumbres, encurtidos, productos de limpieza, productos de higiene personal…), que sirven de suplemento para cubrir las necesidades de nuestros clientes”, y lo que más les gusta de su trabajo es: “todo en genral, sino no lo haríamos. Sobre todo, estar cara al público, ateder a la gente y dar la mejor calidad que se pueda”.

Además destacan que “en Frutería- Alimentación Tere damos un trato personalizado a nuestros clientes, ofrecemos un producto de primera y totalmente fresco y nos sumamos a las nuevas tecnologías para darte la mejor asistencia, porque ya puedes hacer tus pedidos por Whatsapp. Así los productos irán de la huerta a tu mesa”.

Frutería-Alimentación Tere. Plaza Mayor Simancas. Servicio a domicilio a Simancas, Valladolid y alrededores, por compras superiores a 25 euros. Pedidos por Whatsapp “De la huerta a tu mesa”. Teléfonos: Jose: 635 43 51 96 y Tere 675 08 49 12. App Tu guía de Valladolid: Frutería Tere. Horario de lunes a sábado: Mañanas de 09:30 a 14:30 horas y tardes de 17:30 a 20:30 horas. Domingos de 10:30 a 14:30 horas.

Inés RuizInés Ruiz emprendió su viaje como empresaria en el mes de octubre del año pasado. Concretamente abrió la Academia de Estudios Simancas el 1 de octubre, donde se imparten clases personalizadas y bastante económicas y a la que pueden acudir niños desde los 3 años de edad hasta bachillerato, e incluso adultos, para recibir clases de inglés.

Un proyecto que nace con mucha ilusión ya que “desde pequeña lo tenía claro, quería ser profesora y cuando terminé mis estudios en el instituto no lo dudé. Hace años que terminé la carrera de magisterio, me presenté a una oposición la cual aprobé pero no había plazas suficientes y aún sigo esperando a que me llamen. Por ello, decidí hacerlo por mi cuenta y pensé que la mejor opción para trabajar en lo que siempre había querido era montar una academia. La ubicación fue algo improvisado, ya que me informaron de que Simancas carecía de este servicio y me pareció un lugar perfecto,  cuenta con mucha población estudiante y creo que a este tipo de pueblos que cada vez crecen más, es interesante ofrecerle estos servicios para evitar los desplazamientos a la capital”, afirma Ruiz.

Aunque los inicios no han sido fáciles, “tuve asesoramiento por parte de la Diputación de Valladolid y en el propio Ayuntamiento de Simancas, pero el  papeleo y el inicio de un negocio siempre agobia y desespera, pero por suerte tengo personas en mi entorno que me han ayudado mucho a las cuales estaré siempre agradecida. Además, en mi caso, que he contratado a otra profesora, la cuota de autónomos me  ha aumentado de forma desorbitada para haber abierto hace tan sólo tres meses. Quieren jóvenes emprendedores, pero económicamente es complicado y creo que más que facilidades ponen obstáculos”, asegura.

Inés destaca que en “la academia somos dos profesoras  y nos encanta motivar y animar a los alumnos/as, y sobretodo hacer que se sientan a gusto para  conseguir un mejor aprendizaje. No sólo acuden alumno/as con dificultades en alguna asignatura concreta, sino también  para realizar las tareas escolares. Es importante no asociar  solo la academia a los suspensos, sino también como un simple refuerzo semanal para alumnos/as que tienen buenos resultados académicos y quieren mantenerlos y por supuesto mejorarlos. Además, ofrecemos cursos de técnicas de estudio y de animación a la lectura y clases de inglés para adultos”.

También los sábados realizan actividades de entretenimiento o manualidades ya que “la vida laboral continúa para muchos los sábados por la mañana y no saben qué hacer con los peques de la casa”, afirma.

Inés recomienda a los jóvenes que se plantean ser emprendedores que “se luche por lo que uno quiere y desea y que si se tiene un proyecto en la vida, se debe de realizar sea cual sea el resultado. Eso sí, empezar a ahorrar, porque las ayudas económicas son muy escasas”, destaca Ruiz.

Academia de Estudios Simancas. C/ Carretera, 16, puerta H. Teléfonos: 665 093 407 y 983 59 19 06, Correo Electrónico: academiaestudiossimancas@gmail.com . Facebook: https://www.facebook.com/academiaestudiossimancas  Horario: De lunes a viernes de 09:30 a 21:00 horas y sábados de 09:30 a 13:00 horas.

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